T-135-26
REPÚBLICA DE COLOMBIA

CORTE CONSTITUCIONAL
SENTENCIA T - 135 de 2026
Referencia: expediente T-11.429.015
Asunto: acción de tutela de Aurora en contra de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la IPS.
Tema: contenido y alcance del derecho fundamental al acceso a cargos públicos, sin discriminación por razones de género.
Jurisprudencia relevante: C-298 de 2025, SU-360 de 2024, SU-339 de 2024, SU-067 de 2022, C-659 de 2016, C-835 de 2013, SU-554 de 2001 y SU-136 de 1998.
Magistrado ponente: Héctor Alfonso Carvajal Londoño.
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Síntesis de la decisión:
La Sala Tercera de Revisión de la Corte Constitucional estudió la acción de tutela presentada por Aurora contra la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) y la IPS, luego de que fuera excluida de un concurso de méritos por un diagnóstico de hallux valgus y por la supuesta imposibilidad de usar zapatos de tacón. La accionante alegó la vulneración de sus derechos fundamentales al debido proceso, al trabajo, a la igualdad y al acceso al desempeño de funciones y cargos públicos, debido a que dichas exigencias no estaban previstas en la convocatoria del concurso.
La Corte concluyó que, durante el trámite de revisión, se configuró la carencia actual de objeto por hecho superado, pues la FAC nombró posteriormente a la accionante en período de prueba. No obstante, la Sala consideró necesario emitir un pronunciamiento de fondo debido a la relevancia constitucional del asunto y a la necesidad de precisar el contenido y alcance de los derechos fundamentales comprometidos en casos de discriminación por razones de género en el acceso a cargos públicos.
La Sala enfatizó que las entidades públicas no pueden incorporar exigencias de acceso al empleo basadas en estereotipos de género ni en criterios ajenos a las reglas previamente definidas en los concursos de mérito. Asimismo, reiteró que la convocatoria constituye la norma rectora del proceso de selección y que cualquier alteración intempestiva de sus condiciones vulnera el debido proceso administrativo, la igualdad y el acceso efectivo a cargos públicos. Finalmente, la Sala resaltó el deber de las autoridades judiciales de identificar y erradicar prácticas discriminatorias contra las mujeres en el ámbito institucional y exhortó tanto al juez de primera instancia como a los magistrados de segunda instancia a fortalecer su formación en perspectiva de género en la función judicial. |
Bogotá D.C., diecinueve (19) de mayo de dos mil veintiséis (2026)
De conformidad con el parágrafo transitorio del artículo 1º del Acuerdo 05 de 2025[1], la Sala Tercera de Revisión de Tutelas de la Corte Constitucional, integrada por la magistrada Lina Marcela Escobar Martínez, y por los magistrados Juan Carlos Cortés González y Héctor Alfonso Carvajal Londoño, que la preside, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, específicamente las previstas en los artículos 86 y 241 numeral 9º de la Constitución Política, profiere la siguiente:
SENTENCIA
1. El 24 de junio de 2025 la señora Aurora radicó una acción de tutela en contra de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (también, «FAC») y en contra de LA IPS MR SAS (o «la IPS”)[2]. Su conocimiento le correspondió al Juzgado 003 Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá (o «el Juzgado de primera instancia”). Mediante ella pretende cuatro cosas[3]:
a. Que se declare que las demandadas vulneraron sus derechos fundamentales al debido proceso, al trabajo, a acceder al desempeño de funciones y cargos públicos, y a la igualdad.
b. Que se le ordene a la FAC nombrarla en período de prueba en el cargo de “auxiliar de servicios, de inteligencia o de policía judicial o auxiliar para apoyo de seguridad y defensa, Código 6-1, Grado 11, identificado con el Código OPEC No. 126440” (o “el cargo ofertado”).
c. Que se apremie a las demandadas con el fin de que no vuelvan a incurrir en comportamientos contrarios al ordenamiento jurídico, como los que ella relató en su escrito de tutela.
d. Que se exhorte a la Comisión Nacional del Servicio Civil (o “CNSC”), al Ministerio del Trabajo (o «MinTrabajo”), y a la Superintendencia Nacional de Salud (o «SNS”) a que ejerzan sus funciones de inspección, vigilancia y control a fin de tomar las medidas correctivas y preventivas necesarias para evitar comportamientos como los que dieron origen a esta acción. La demandante solicitó vincular a estas entidades, previo a impartir estas órdenes.
2. El fundamento fáctico para elevar estas solicitudes sería el siguiente[4]. La demandante es cabeza de familia y tiene a cargo a su hijo, Andersson Gerena Aurora, de 18 años al momento de revisar este trámite de tutela[5]. Según la demandante, ella y su hijo están clasificados en la categoría A3 del Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales (o «SISBEN”). La demandante dice que participó en un concurso público de méritos (la Convocatoria 1497 de 2020 – FAC) para proveer el cargo ofertado. Asegura que, después de presentar las pruebas correspondientes, ocupó el segundo lugar en la lista de elegibles y que, en total, se proveerían 49 vacantes idénticas.
3. La demandante relata que, después de ocupar el segundo lugar en la lista de elegibles, la FAC le indicó que debía hacerse una evaluación médica de ingreso. Y, para el efecto, la remitió a la IPS demandada. Según la demanda, el 12 de mayo de 2025 la IPS demandada le hizo a la demandante una prueba psicológica y unos exámenes médicos, de optometría y de audiometría. La señora Aurora asegura que los médicos de la IPS le informaron que los resultados eran satisfactorios. No se los entregaron. Señala que no le indicaron que tuviera “patologías de cuidado”[6]. Tampoco la remitieron a otros servicios de salud, ni le informaron que necesitara seguimiento médico[7].
4. La accionante afirma que, el 16 de junio de 2025, recibió una comunicación de la FAC y le informaba que «no fue declarada apta para continuar con la etapa de nombramiento en período de prueba»[8] esto por cuanto las valoraciones médicas habían arrojado resultados incompatibles con el desempeño de las funciones del cargo ofertado. A raíz de esta comunicación, el mismo día, la demandante le solicitó a la IPS demandada una copia de los resultados de los exámenes del 12 de mayo de 2025. Se los entregaron el 17 de junio de 2025. Y ese día la demandante acudió nuevamente a la IPS demandada a practicarse los mismos exámenes que le habían practicado semanas atrás. Pero ahora por cuenta propia. El resultado de esta nueva valoración fue satisfactorio y las conclusiones decían que era apta para trabajar[9].
5. Los resultados de la valoración del 12 de mayo de 2025 (que, recuérdese, se los entregaron el 17 de junio), daban cuenta de que su estado general de salud era normal. Salvo por dos cosas. Primero, tenía «insuficiencia venosa clase 1 de miembros inferiores»[10]. Aparecían algunas recomendaciones para tratarla: «hábitos de vida saludable, pausas activas, higiene postural, uso adecuado de elementos de protección personal, realizar ejercicios de vaciamiento venoso de miembros inferiores y uso de medias de compresión bajas»[11]. Y, por otro lado, se le diagnosticó un «aumento de volumen en cabeza de primer metatarsiano en ambos pies a predominio de pie izquierdo, con desviación hacia la lateral»[12].
6. La demandante afirma que, en la respuesta que la IPS demandada le dio el 17 de junio de 2025 le informó que «no cumple con el perfil del cargo para [la FAC] […]»[13] y la explicación que le habría dado es que «las deformidades de pies en su caso de la cabeza del 1 metatarsiano generando Hallux valgus bilateral, generan alteración en la bipedestación prolongada, así como imposibilidad para el uso de la dotación/uniforme con uso de zapatos de tacón»[14]. La versión en español del Manual MSD para profesionales indica que el diagnóstico «hallux valgus» también se conoce como «juanete»[15].
7. La demandante solicitó, además, que se adoptara una medida provisional consistente en «ORDENAR a la FUERZA AEROESPACIAL DE COLOMBIA no realizar ningún nombramiento en el cargo [ofertado]; que corresponda al segundo (2°) lugar de la Lista de Elegibles conformada y adoptada por Resolución 2065 del 25/03/2025 de la CNSC; mientas se decide de fondo la presente acción constitucional»[16]. Explicó que, comoquiera que la lista de elegibles está conformada por 108 personas y solamente hay 49 vacantes por proveer, es altamente probable que la lista se agote antes de resolver esta demanda de tutela[17].
8. El 24 de junio de 2025 el Juzgado de primera instancia resolvió avocar conocimiento de la demanda; vinculó a la FAC, a la IPS demandada, a la CNSC, al MinTrabajo y a la SNS; y les concedió, a todas estas entidades, el término de dos días para que se pronunciaran sobre el asunto[18]. Asimismo, le ordenó a la CNSC publicar ese auto admisorio en sus páginas web oficiales «con el fin de que, los integrantes o interesados en la lista de elegibles para el [el cargo ofertado] intervengan en esta acción constitucional, si es su deseo hacerlo»[19]. Comoquiera que la demandante había solicitado la adopción de una medida provisional, el Juzgado de primera instancia resolvió negarla porque, en su concepto, lo solicitado provisionalmente coincidía con el objeto mismo de la tutela[20].
9. La CNSC contestó la tutela en estos términos. Lo primero que alegó es que no estaba legitimada en la causa por activa. Explicó que la CNSC adelanta los trámites administrativos «hasta la conformación y firmeza de las listas de elegibles, siendo responsabilidad de la entidad finalizar el proceso con el respectivo nombramiento en período de prueba, posesión y evaluación de dicho período, así como decidir las actuaciones propias de la gestión del área de talento humano vinculado a ésta»[22]. Además, hizo un recuento de cómo se habían desarrollado las etapas de las que constaba la Convocatoria No. 1497 de 2020, mediante la que se proveería el cargo ofertado. Detalló que la demandante ocupó el segundo lugar de la lista de elegibles, lo que «le da derecho a ser nombrada en periodo de prueba»[23].
10. Además, la CNSC sostuvo que la lista de elegibles cobró firmeza el 28 de marzo de 2025 «al no presentarse solicitudes de exclusión por parte de la Comisión de Personal de la Entidad nominadora»[24]. Mencionó que en este proceso de selección las Fuerzas Militares o la Policía Nacional eran las encargadas de hacer el estudio de seguridad respectivo, previo al nombramiento de la demandante en período de prueba[25]. Esto no era competencia de la CNSC. Por lo que concluyó solicitando que se desvincule a esa entidad del trámite constitucional y que se declare la improcedencia de la solicitud[26]. Y aportó algunas pruebas entre las que se encuentra la lista de elegibles y el acuerdo de la Convocatoria 1497 de 2020.
11. La FAC comenzó su defensa enunciando cuáles eran las etapas del proceso de selección correspondiente a la Convocatoria 1497 de 2020: convocatoria y divulgación; adquisición de derechos de participación e inscripciones; verificación de requisitos mínimos; aplicación de pruebas; conformación y adopción de la lista de elegibles; y estudio de seguridad. La FAC explicó que, en virtud del artículo 4 de la Resolución 2346 de 2007 (que regula la práctica de evaluaciones médicas ocupacionales y el manejo y contenido de las historias clínicas ocupacionales), la demandante acudió a la IPS demandada a realizar los exámenes médicos pre-ocupacionales. La FAC aseguró que el concepto de la IPS demandada era que la demandante no cumplía con el perfil requerido, puesto que presentaba restricciones médico-laborales que afectaban el rol laboral[28]. Sin embargo, en la contestación, la FAC no especificó cuáles eran tales restricciones.
12. La FAC expuso que la IPS demandada le explicó a la demandante que el concepto que había dado la IPS obedecía al diagnóstico de “Hallux valgus”, que la inhabilitaba para usar zapatos de tacón[29]. No obstante, la FAC aseguró que ese concepto médico se extendió de conformidad con el «profesiograma suministrado por la Fuerza Aeroespacial Colombiana, como parte del proceso de exámenes médicos ocupacionales de ingreso»[30]. La FAC aseguró que la valoración médica que la demandante había solicitado de manera particular era, por esa sola razón, inidónea para demostrar su aptitud para ocupar un cargo dentro de la FAC[31]. Concluyó solicitando declarar improcedente la acción, porque no se le habían desconocido los derechos fundamentales a la demandante[32].
13. En su escrito, la IPS demandada dijo que algunos hechos de la demanda (sobre todo, relacionados con la Convocatoria 1497 de 2020) no le constaban; y que en ningún momento le había dicho a la demandante que los resultados de los exámenes del 12 de mayo de 2025 fueran satisfactorios[34]. También alegó que las valoraciones que ella solicitó por cuenta propia el 17 de junio de 2025 «no eran con destino a la convocatoria para la cual se realizó los exámenes el 12 de mayo de 2025, toda vez que estos son acorde al profesiograma de la entidad y de la ARL POSITIVA»[35]. Hay, dijo, «una diferencia al momento de la emisión del concepto para los cargos que no tienen un profesiograma descrito y para aquellos que lo tienen como es el caso de [la FAC]»[36].
14. La IPS demandada añadió que el médico que había valorado a la demandante el 12 de mayo de 2025, el señor Enrique Manuel Zabaleta Castellanos, había concluido que «[…] “no cumple con perfil de cargo para Fuerza Aérea Colombiana”. Hallazgo: se evidencia aumento de volumen en cabeza de 1er metatarsiano de ambos pies a predominio de pie izquierdo, con desviación hacia la lateral “idx Hallux valgus (adquirido) cie10 m201” […]»[37]. Los resultados de los exámenes respondían a «los lineamientos legales, técnicos y las exigencias de la entidad contratante»[38]. Entre estos lineamientos, la FAC solicitaba que los «pacientes con amputaciones o acortamiento o deformidades de miembros inferiores que alteren el apoyo en bipedestación y/o el equilibrio, deberán evaluarse con restricciones"»[39] [énfasis, resaltado y subrayado en el original].
15. Con todo, Zona Médica MR explicó que «aquellas deformidades de pies en su caso de la cabeza del 1 metatarsiano generando Hallux valgus bilateral, generan alteración en la bipedestación prolongada, así como imposibilidad para el uso de la dotación/uniforme con uso de zapatos de tacón»[40]. En consecuencia, para la IPS demandada, la señora Aurora «no cumple con perfil de cargo para Fuerza Aérea Colombiana para la vinculación al cargo de secretaria»[41] [énfasis y resaltado en el original]. Por todo lo anterior, la IPS demandada solicitó que la tutela se negara con respecto a ella: porque había «actuado conforme a los parámetros establecidos en documentos legales, para emitir los conceptos médicos, observaciones, recomendaciones y/o restricciones»[42].
16. La SNS contestó la tutela, diciendo que no está legitimada en la causa por pasiva, dado que «no ha emitido acto administrativo alguno ni ha participado en la evaluación médica de la señora Aurora. Tampoco ha sido requerida formalmente para investigar o pronunciarse sobre la actuación de la IPS en este caso particular»[44]. Sostuvo que no tenía la función de hacer exámenes de medicina ocupacional, ni de calificar la idoneidad y validez de los conceptos médicos ocupacionales emitidos por una IPS, ni las de ordenar su modificación o revocatoria[45]. Por tanto, solicitó su desvinculación del trámite.
17. Esta cartera ministerial guardó silencio durante el trámite, a pesar de haber sido vinculada en el auto admisorio.
18. El 08 de julio de 2025 el Juzgado de primera instancia dictó sentencia declarando improcedente y, a la vez, denegando la solicitud de tutela. Aunque encontró acreditados los requisitos de legitimación en la causa por activa, legitimación en la causa por pasiva e inmediatez[47], consideró que la acción no satisfacía el requisito general de subsidiariedad. En su concepto, «la accionante tiene a su alcance otros mecanismos de defensa judicial, internos y externos al concurso, a los que no indicó haber acudido, ni explicó la razón por la que estos resultaran ineficaces»[48].
19. En ese sentido, para el juez de primera instancia, la demandante debía acudir a la jurisdicción ordinaria y a la acción de cumplimiento «para solicitar el cumplimiento de un mandato legal específico y determinado, como los acuerdos rectores de la convocatoria»[49]. La acción de tutela no servía al propósito de obligar «a las entidades demandadas a realizar una interpretación diferente a los exámenes médicos y ocupacionales en los que resultó no apta para el cargo»[50]. El Juzgado de primera instancia añadió que «no resulta procedente utilizar este mecanismo sumario y excepcional para sustituir competencias, inclusive para hacer exigible un mandato legal concreto»[51].
20. Por otro lado, el juez de primera instancia consideró que en el caso bajo estudio no estaba demostrada la inminencia de un perjuicio irremediable al que la demandante se viera expuesta. Para el juez de primera instancia, el hecho de que la actora no resultara apta para desempeñar el cargo ofertado –según él–, después de hacer el estudio de seguridad correspondiente[52], «obedece a factores técnicos que la propia entidad nominadora está gestionando, precisamente para que cada designación se efectúe de forma correcta»[53]. Sostuvo que «la negativa en el nombramiento de la tutelante se cimenta justamente en la aplicación rigurosa de los criterios médicos y ocupacionales establecidos por el acuerdo rector de la convocatoria»[54]; lo que «garantiza la transparencia y seguridad jurídica en los nombramientos»[55]. Por ahora, la accionante no tendría derechos exigibles[56].
21. El 10 de julio de 2025 la demandante presentó un escrito de impugnación en contra de la sentencia de primera instancia.
22. El primer argumento que ofreció consistió en que el juez de primera instancia no abordó adecuadamente el problema jurídico puesto a su consideración. Explicó que el verdadero problema jurídico giraba en torno a una barrera «discriminatoria y eugenésica»[58] que había erigido la FAC en su contra, mediante la cual le impedía ejercer funciones secretariales –pese a que la demandante había ganado un concurso de méritos que le otorgaba ese derecho[59]–. La señora Aurora alegó que «en las reglas del concurso no se estableció requisito eliminatorio o inhabilitante de nombramiento por causa y con ocasión del uso de tacones»[60]. Incluso, los resultados indicaban que su marcha y equilibrio eran normales[61]. En general, dijo que reunía todas las condiciones necesarias para desempeñar el cargo.
23. Manifestó su inconformidad con la justificación que expuso la FAC para dejar de nombrarla en período de prueba: que no podía usar zapato de tacón. La demandante calificó esa alegación como «un motivo falaz, absurdo y ridículo para efectos de justificar su exclusión en la etapa de nombramiento en periodo de prueba»[62]. Añadió que la FAC no podía «discriminarla por razones médicas menores (arañas vasculares y juanetes) que en su caso son de naturaleza netamente estética sin ninguna incidencia en su equilibrio ni en su marcha»[63].
24. En segundo lugar, en relación con el alegato de que la acción de cumplimiento –y no la de tutela– era el mecanismo idóneo en este asunto, la demandante señaló que ese remedio no era el apropiado, porque el artículo 9 de la Ley 393 de 1997 dice expresamente que la acción de cumplimiento no procede para la protección de derechos que puedan ser garantizados mediante la acción de tutela[64]. Además –y como tercer argumento–, señaló que, siendo 49 las vacantes por proveer y 108 los integrantes de la lista de elegibles, era altamente probable que todas las vacantes disponibles se hayan repartido cuando termine el trámite ordinario. Lo que la exponía al perjuicio irremediable de perder su derecho a desempeñar el cargo ofertado[65]. Advirtió que su posición dentro de la lista de elegibles sí le daba el derecho cierto e indiscutible a ocuparlo[66].
25. El cuarto argumento con base en el cual impugnó el fallo de primera instancia consistió en que el juzgador confundió el estudio previo de seguridad –que se le hizo el 20 de abril de 2025– con el examen médico pre-ocupacional del 12 de mayo de 2025[67]. El primero era requisito indispensable para nombrarla en período de prueba. En síntesis, dijo que las conclusiones del juez de primera instancia sobre este punto en particular estaban desprovistas de cualquier sustento probatorio. Se trataba de exámenes distintos: el estudio de seguridad y el examen pre-ocupacional.
26. En quinto lugar, la demandante echó de menos cualquier esfuerzo argumentativo de las demandadas encauzado a explicar cómo es que su diagnóstico era incompatible con el ejercicio de las funciones secretariales que pretendía desempeñar para la FAC[68]. Sobre todo, cuando su equilibrio y su marcha eran normales según los resultados de los exámenes del 12 de mayo de 2025 (los que se le practicaron a solicitud de la FAC[69]). Y, por último, la demandante señaló que su condición de madre cabeza de familia en situación de pobreza extrema[70] la hacía un sujeto de especial protección constitucional. Cerró diciendo que «no pretende ni está buscando que se le regale o conceda ningún derecho que no le corresponda, pues el nombramiento que pide obedece al puesto que por mérito ganó»[71].
27. El 29 de julio de 2025 la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá (o, simplemente «el Tribunal Superior de Bogotá») resolvió confirmar el fallo impugnado[73]. Para esta autoridad judicial, si bien la demandante tenía a su alcance el medio de control de nulidad y restablecimiento del derecho –como lo decía el juez de primera instancia–, sí podía acudir a la acción de tutela como mecanismo principal para solicitar la salvaguarda de sus derechos fundamentales[74]. Esta conclusión se fundamentó en que, de conformidad con la jurisprudencia constitucional, el ejercicio de este medio de control en el marco de un concurso de méritos puede resultar ineficaz, dado el tiempo que tarda en resolverse definitivamente la controversia: «cuando se resuelva el asunto ya no será posible reivindicar dichas garantías»[75].
28. Ahora; a la hora de revisar el fondo del asunto, el Tribunal Superior de Bogotá encontró que la decisión de la FAC de no nombrar en período de prueba a la demandante se había fundamentado en un concepto médico que la declaraba como no apta para desempeñar el cargo ofertado[76]. Por eso, no se le podía atribuir a la FAC el desconocimiento de los derechos fundamentales de la demandante. Y, por otra parte, respecto del examen que la señora Aurora se practicó por su propia cuenta el 17 de junio de 2025 (cuyos resultados indicaban que era apta para trabajar) el Tribunal Superior de Bogotá indicó que «se trató de un examen de aptitud general, no el específico para el empleo al que se ha hecho referencia»[77]. Concluyó diciendo que ninguna entidad había desconocido los derechos fundamentales de la actora.
29. La Sala de Selección de Tutelas Número 11 de 2025 resolvió seleccionar para revisión el expediente de la referencia, después de estudiar dos insistencias. Una presentada por la Defensoría del Pueblo y otra por el magistrado Vladimír Fernández Andrade. Lo hizo con fundamento en el criterio objetivo de posible violación o desconocimiento de un precedente de la Corte Constitucional y con base en el criterio subjetivo de necesidad de materializar un enfoque diferencial. El reparto aleatorio del asunto le correspondió a la Sala Octava de Revisión de Tutelas, presidida entonces por el magistrado Héctor Alfonso Carvajal Londoño.
30. No obstante, el asunto pasó a conocimiento de la Sala Tercera de Revisión de tutelas, de conformidad con el parágrafo transitorio del art. 1º del Acuerdo 05 de 2025[78]. El magistrado ponente recibió el expediente el 15 de diciembre de 2025.
31. El 25 de febrero de 2026 el magistrado sustanciador decretó unas pruebas. En primer lugar, le ordenó a la Fuerza Aeroespacial Colombiana y a la IPS rendir un informe detallado, en el que debían precisar el fundamento normativo de la negativa de nombramiento, indicar si el uso de tacones era un requisito del cargo, explicar si dicho requisito fue informado en la convocatoria y justificar técnica y científicamente la supuesta incompatibilidad entre el diagnóstico de la accionante y las funciones del empleo. En segundo lugar, se dispuso que ambas entidades aportaran copia del profesiograma que orientó la valoración médica ocupacional. En tercer lugar, se solicitó tanto a la demandante como a la FAC allegar copia del estudio de seguridad realizado en el proceso de selección. Finalmente, se ordenó poner las pruebas a disposición de las partes para su contradicción antes de adoptar una decisión de fondo.
32. La señora Aurora, la IPS y la FAC contestaron los requerimientos oportunamente. La FAC informó que algunos de los documentos que aportó tenían reserva legal por estar relacionados con la seguridad nacional; y le trasladó el deber de reserva al magistrado sustanciador. De modo que de estos documentos no se corrió traslado a las partes del trámite. Aparte, la Defensoría del Pueblo rindió concepto dentro de este expediente, pidiendo que se concediera el amparo, con fundamento en que la negativa de la FAC obedecía a estereotipos de género que debían ser erradicados.
2.2. Análisis de procedencia de la acción de tutela en el caso concreto
2.3. Planteamiento del problema jurídico – metodología de solución
2.4. La carencia actual de objeto. Las hipótesis del hecho superado, del daño consumado y de la situación sobreviniente[87]
2.5. Núcleo esencial del derecho fundamental a la igualdad de trato ante la Ley – necesidad de eliminar de toda forma de discriminación contra la mujer por razones de género
2.6. Núcleo esencial del derecho fundamental al trabajo
«(i) el reconocimiento del trabajador como sujeto titular de derechos; (ii) la eliminación del trabajo forzoso, la esclavitud y la servidumbre; (iii) la fijación de una edad mínima para trabajar, la abolición de la explotación laboral o económica y de los trabajos riesgosos para los niños, niñas y adolescentes; (iv) la realización del mandato de igualdad ante la ley y la prohibición de otorgar a los trabajadores tratos diferenciados injustificados; (v) la garantía de un entorno seguro y saludable de trabajo; (vi) una remuneración mínima acorde con la cantidad y calidad de la labor desempeñada; (vi) el reconocimiento y goce del derecho al descanso; (vii) el principio de progresividad en el goce de las reivindicaciones laborales y (vii) la libertad sindical junto con el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva»[116].
2.7. Núcleo esencial del derecho a desempeñar cargos y funciones públicas
2.8. Núcleo esencial del derecho fundamental al debido proceso administrativo. Reiteración de jurisprudencia[132]
«si bien el acuerdo no enunció de manera pormenorizada cada condición operativa asociada al ejercicio del cargo, debe interpretarse de manera armónica y sistemática con el marco normativo que expresamente indicó como rector del proceso. En efecto, el acuerdo dispuso que el concurso se regiría especialmente por la Ley 1033 de 2006, los Decretos Ley 091 y 092 de 2007, el Decreto 1070 de 2015, y en lo no regulado de forma específica, por la Ley 909 de 2004, el Decreto Ley 760 de 2005, el Decreto 1083 de 2015, el Manual de Funciones vigente de la entidad y las demás normas concordantes sobre la materia»[162]
3.2. Resolución de los problemas jurídicos
En mérito de lo expuesto, la Corte Constitucional, administrando justicia, en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,
RESUELVE
PRIMERO. – REVOCAR las sentencias del 08 de julio de 2025 y del 29 de julio de 2025, mediante las cuales el Juzgado 003 Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá y la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá resolvieron, respectivamente, declarar improcedente y negar el amparo solicitado por la demandante. En su lugar, DECLARAR LA CARENCIA ACTUAL DE OBJETO POR HECHO SUPERADO en el trámite de Aurora en contra de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y otros.
SEGUNDO. – DESVINCULAR de este trámite constitucional a la Comisión Nacional del Servicio Civil, a la IPS al Ministerio del Trabajo, y a la Superintendencia Nacional de Salud, conforme quedó expuesto entre los fundamentos jurídicos 34 al 37 de esta decisión.
TERCERO. – HACER UN LLAMADO DE ATENCIÓN a la Fuerza Aeroespacial Colombiana y EXHORTARLA a recordar que, conforme a la Constitución y a la jurisprudencia constitucional, el mérito debe prevalecer en todo caso sobre los estándares estéticos o de presentación personal definidos por la entidad o por sus directivos. En consecuencia, la FAC debe adoptar los ajustes razonables que resulten necesarios para garantizar que la persona que resulte ganadora de un concurso público de méritos —sin distinción de sexo o género— pueda ejercer efectivamente el cargo para el cual concursó. En todo proceso de provisión de empleos públicos, el principio del mérito debe primar de manera categórica y excluyente, como eje rector del acceso a la función pública.
CUARTO. – ORDENARLE a la Fuerza Aeroespacial Colombiana QUE PROCEDA A REVISAR Y ADECUAR la Disposición 006 del 10 de febrero de 2026 y la NTMD‑0361 de la FAC conforme a las consideraciones de esta providencia, con el fin de asegurar que la observancia de esas disposiciones no dé lugar a la imposición de obstáculos injustificados de carácter estético y de género que limiten o condicionen el acceso y el ejercicio de cargos y empleos públicos por razones de género. Dicha revisión deberá orientarse a garantizar que tales disposiciones sean compatibles con el principio del mérito y con el derecho a la igualdad, de manera que las mujeres puedan desempeñar funciones públicas, sin que se reproduzcan estereotipos de género ajenos a la naturaleza y a las exigencias funcionales de los cargos.
QUINTO. – SOLICITARLE a la Comisión Nacional del Servicio Civil que, en el marco de sus competencias y funciones misionales, elabore y difunda un manual sencillo de buenas prácticas para garantizar el acceso al empleo público, con enfoque en el principio del mérito, la igualdad de género y la adopción de ajustes razonables, a partir de los criterios desarrollados en la presente providencia. Dicho manual podrá constituirse en una herramienta pedagógica dirigida a las entidades del Estado, con el fin de prevenir prácticas discriminatorias y fortalecer una gestión del talento humano respetuosa del mérito y de los derechos fundamentales.
SEXTO. – EXHORTAR al señor Juez 003 Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá y a los magistrados que intervinieron en la decisión de segunda instancia de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá a que cursen el «Diplomado virtual para la práctica judicial: La función judicial en la protección de los derechos constitucionales», ofrecido por la Escuela Judicial Rodrigo Lara Bonilla. Asimismo, EXHORTARLOS a que cursen el módulo de «Formación en incorporación de la perspectiva de género en la Rama Judicial», ofrecido por la misma Escuela Judicial. Esto conforme quedó justificado en la parte motiva de esta providencia.
SÉPTIMO. ADVERTIR a la Fuerza Aeroespacial Colombiana y EXHORTARLA para que, en lo sucesivo, no espere hasta las últimas etapas del trámite constitucional de tutela para dar garantía a los derechos fundamentales de los ciudadanos. Asimismo, EXHORTARLA a que se abstenga de retirar a la demandante del cargo para el cual concursó, en razón a los estereotipos de género que motivaron la presentación de esta acción de tutela.
OCTAVO. NEGAR la solicitud de la Fundación Jacarandas para acceder al expediente, conforme quedó explicado en la parte motiva. Asimismo, NEGAR la solicitud de prórroga de términos para revisar las pruebas que formuló la Fuerza Aeroespacial Colombiana, conforme quedó expuesto en la parte motiva.
Cópiese, notifíquese, comuníquese, publíquese y cúmplase
HECTOR ALFONSO CARVAJAL LONDOÑO
Magistrado
JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ
Magistrado
Con Salvamento parcial de voto
LINA MARCELA ESCOBAR MARTÍNEZ
Magistrada
ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ
Secretaria General
[1] “Parágrafo transitorio. Con motivo de los cambios en la composición de las salas de revisión, de conformidad con el procedimiento vigente para los Tribunales de Distrito Judicial, las salas conformadas de manera previa a la fecha del cambio de composición conservarán su competencia, para efectos de finalizar los procesos en que se haya radicado el proyecto de sentencia hasta el 19 de diciembre de 2025”. Este expediente fue repartido, inicialmente, a la Sala Octava de Revisión de Tutelas, presidida por el magistrado Héctor Alfonso Carvajal Londoño el 15 de diciembre de 2025. Sin embargo, como el proyecto de sentencia fue registrado después del 19 de diciembre de 2025, la Sala Tercera de Revisión de Tutelas, presidida por el mismo magistrado, debe resolver sobre el asunto.
[2] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 5.
[3] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 20.
[4] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 7 y ss.ss.
[5] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 7.
[6] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 8.
[7] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 8.
[8] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 8.
[9] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 9.
[10] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 9.
[11] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 9.
[12] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 9.
[13] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 10.
[14] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 10.
[15] Manual MSD, versión profesional. Juanete (hallux valgus). Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-de-los-tejidos-musculoesquel%C3%A9tico-y-conectivo/enfermedades-del-pie-y-el-tobillo/juanete (consultado el 27 de enero de 2026).
[16] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 10.
[17] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 10.
[18] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 93.
[19] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 93. Ver el enlace https://www.cnsc.gov.co/node/***** para confirmar el cumplimiento de la orden.
[20] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 94.
[21] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 106.
[22] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 108.
[23] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 111.
[24] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 111.
[25] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 112.
[26] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 112.
[27] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 161.
[28] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 164.
[29] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 166.
[30] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 166.
[31] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 167.
[32] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 167.
[33] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 176.
[34] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 176.
[35] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 176.
[36] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 176.
[37] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 177.
[38] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 177.
[39] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 177.
[40] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 177.
[41] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 178.
[42] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 178.
[43] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 205.
[44] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 206.
[45] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 206.
[46] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 211.
[47] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 217.
[48] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 217.
[49] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 221.
[50] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 221.
[51] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 221.
[52] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 220.
[53] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 221.
[54] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 221.
[55] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 221.
[56] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 222.
[57] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 228.
[58] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 230.
[59] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 230.
[60] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 231.
[61] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 231.
[62] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 232.
[63] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 232.
[64] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 234.
[65] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 235.
[66] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 235.
[67] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 236.
[68] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 237.
[69] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 237.
[70] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 84.
[71] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 237.
[72] Expediente digital, archivo “002Fallo.pdf”
[73] Expediente digital, archivo “002Fallo.pdf”, p. 7.
[74] Expediente digital, archivo “002Fallo.pdf”, p. 4.
[75] Expediente digital, archivo “002Fallo.pdf”, p. 5.
[76] Expediente digital, archivo “002Fallo.pdf”, p. 7.
[77] Expediente digital, archivo “002Fallo.pdf”, p. 7.
[78] “Parágrafo transitorio. Con motivo de los cambios en la composición de las salas de revisión, de conformidad con el procedimiento vigente para los Tribunales de Distrito Judicial, las salas conformadas de manera previa a la fecha del cambio de composición conservarán su competencia, para efectos de finalizar los procesos en que se haya radicado el proyecto de sentencia hasta el 19 de diciembre de 2025”. Este expediente fue repartido, inicialmente, a la Sala Octava de Revisión de Tutelas, presidida por el magistrado Héctor Alfonso Carvajal Londoño el 15 de diciembre de 2025. Sin embargo, como el proyecto de sentencia fue registrado después del 19 de diciembre de 2025, la Sala Tercera de Revisión de Tutelas, presidida por el mismo magistrado, es la que debe resolver el asunto.
[79] Decreto 1083 de 2015, artículo 2.2.6.2.
[80] Decreto 1083 de 2015, artículo 2.2.6.21.
[81] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, pp. 8, confirmado por la FAC en la 165.
[82] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 5.
[83] Corte Constitucional de Colombia, sentencias T-140 de 2025, T-081 de 2022.
[84] Corte Constitucional de Colombia, sentencias T-140 de 2025, T-151 de 2022 (que reiteró, a su vez, las SU-136 de 1998, T-455 del 2000, T-102 de 2001, T-077 de 2005, T-521 de 2006, T-156 de 2012, entre otras).
[85] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 230.
[86] Ley 393 de 1997. Artículo 9.
[87] Las consideraciones aquí expuestas son las mismas que tuvo en cuenta la Corte al dictar las sentencias T-228 de 2024 T-337 de 2022 y T-358 de 2021.
[88] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-319 de 2018.
[89] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-238 de 2017.
[90] Corte Constitucional de Colombia, sentencias T-319 de 2018 y T-321 de 2016.
[91] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-319 de 2018.
[92] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-431 de 2019.
[93] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-319 de 2018. Cfr. Sentencia T-011 de 2016.
[94] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-970 de 2014, y T-358 de 2021.
[95] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-011 de 2016, M.P. Cfr. Sentencia T-478 de 2014 y T-877 de 2013
[96] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-576 de 2008.
[97] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-431 de 2019.
[98] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-431 de 2019.
[99] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-198 de 2022.
[100] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-140 de 2021.
[101] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-339 de 2024: «los artículos 13, 40 y 43 imponen al Estado la obligación de adoptar las medidas afirmativas que sean necesarias para superar la discriminación contra las mujeres».
[102] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-878 de 2014.
[103] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-198 de 2022 y T-140 de 2021.
[104] Constitución Política de Colombia. Artículo 13, inc. 1 y 2.
[105] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-878 de 2014.
[106] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-360 de 2024.
[107] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-140 de 2021.
[108] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-360 de 2024.
[109] Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-659 de 2016, f.j. 3.2.2.1.2
[110] Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-659 de 2016, f.j. 3.2.2.1.2
[111] Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-659 de 2016, f.j. 3.2.2.2.8.
[112] Constitución Política de Colombia, artículo 25.
[113] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-129 de 2024.
[114] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-129 de 2024.
[115] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-129 de 2024.
[116] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-129 de 2024.
[117] Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-1040/07, reiterada en la C-878/08.
[118] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-133/98 y T-443/22.
[119] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-062/25.
[120] Constitución Política de Colombia, artículo 40.
[121] Constitución Política de Colombia, artículo 40.7
[122] Constitución Política de Colombia, artículo 125.
[123] Congreso de la República. Ley 909 de 2004 “Por la cual se expiden normas que regulan el empleo público, la carrera administrativa, la gerencia pública y se dictan otras disposiciones”. Artículo 27.
[124] Ley 909 de 2004. Artículo 27.
[125] Ley 909 de 2004. Artículo 28.C.
[126] Constitución Política de Colombia, artículos 125 y 209.
[127] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-339/11.
[128] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-319/93: «figurando como figura el nombre de la actora en la lista de elegibles para el cargo y no quedando por llamar ningún otro de los que la conforman, el señor nominador no puede dejar de llamar a la única elegible que resta o comprometer su responsabilidad en la violación de las normas propias de la carrera».
[129] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-313 de 2006: «una vez superadas las etapas del concurso, no resulta procedente introducir en el proceso de selección factores de evaluación distintos, y en consecuencia no es posible para el nominador exigir requisitos adicionales para efectos de tomar posesión del cargo».
[130] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-451 de 2001: «para la selección de los [empleos ofertados], [el nominador] no estableció de manera objetiva, sólida y explícita, de acuerdo con la jurisprudencia de esta Corporación, si existían razones evidentes que desaconsejaran la designación del candidato que ocupó el segundo lugar en la lista».
[131] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-554 de 2001: «remover de manera ilegítima (ilegitimidad derivada de la violación del debido proceso) a una persona de un cargo público constituye una violación de su derecho fundamental a acceder y ocupar cargos públicos».
[132] Para evitar que esta providencia tenga una extensión innecesaria, la Sala se limitará a reiterar el contenido del derecho fundamental al debido proceso administrativo según lo ha definido la Sala Plena de esta Corporación desde hace más de dos décadas. Omitirá desarrollar cualquier consideración adicional, puesto que la jurisprudencia vinculante de la Corte es lo suficientemente prolija sobre el asunto.
[133] Vladimiro Naranjo Mesa, Teoría constitucional e instituciones políticas, 13.ª ed. (Bogotá: Editorial Temis, 2018), 539-540.
[134] Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-298 de 2025, SU-213/21, C-835 de 2013, SU-339/11, C-431/10.
[135] Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-298 de 2025.
[136] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-452/24, SU-213/21, C-431/10, SU-339/11
[137] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-543/23, T-682/16, C-431/10
[138] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-339/11, SU-544/01.
[139] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-198/22.
[140] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-452/24.
[141] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-452/24.
[142] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-452/24.
[143] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-277/25, SU-282/23, SU-543/23, C-431/10.
[144] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-277/25, SU-282/23, C-431/10.
[145] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-543/23.
[146] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-452/24.
[147] Presidencia de la República. Decreto 1083 de 2015 “Por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector de Función Pública”. Artículo 2.2.6.3.
[148] Decreto 1083 de 2015. Artículo 2.2.6.3. (7)
[149] Decreto 1083 de 2015. Artículo 2.2.6.4.
[150] Decreto 1083 de 2015. Artículo 2.2.6.4.
[151] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-067/22, T-682/16.
[152] Corte Constitucional de Colombia, sentencias C-431/10, SU-339/11.
[153] Corte Constitucional de Colombia, sentencias SU-067/22, T-682/16, SU-277/25, C-431/10.
[154] Constitución Política de Colombia, artículo 2.
[155] Expediente digital, documento “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 25.
[156] Expediente digital, documento “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 24.
[157] Documento confidencial dentro del trámite. La FAC le trasladó la reserva legal al magistrado ponente.
[158] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 178.
[159] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 2.
[160] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 9.
[161] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 4.
[162] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 5.
[163] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 4.
[164] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 6.
[165] Bitácora del proceso en la Secretaría General de la Corte Constitucional.
[166] Respuesta de la demandante al auto de pruebas en sede de revisión, p. 1.
[167] Respuesta de la demandante al auto de pruebas en sede de revisión, p. 15.
[168] Respuesta de la demandante al auto de pruebas en sede de revisión, p. 1.
[169] Expediente digital, archivo “ExpedienteCompleto.pdf”, p. 20.
[170] Respuesta de la demandante al auto de pruebas en sede de revisión, p. 15.
[171] Corte Constitucional, Sentencia T-002 de 2021.
[172] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 5.
[173] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 5.
[174] Acuerdo No. 0322 del 28 de octubre de 2020. Artículo 3.6.
[175] Documento clasificado dentro del trámite constitucional.
[176] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-451 de 2001: «para la selección de los [empleos ofertados], [el nominador] no estableció de manera objetiva, sólida y explícita, de acuerdo con la jurisprudencia de esta Corporación, si existían razones evidentes que desaconsejaran la designación del candidato que ocupó el segundo lugar en la lista».
[177] Corte Constitucional de Colombia, sentencia T-313 de 2006: «una vez superadas las etapas del concurso, no resulta procedente introducir en el proceso de selección factores de evaluación distintos, y en consecuencia no es posible para el nominador exigir requisitos adicionales para efectos de tomar posesión del cargo».
[178] Ley 909 de 2004. Artículo 28.C.
[179] Ley 909 de 2004. Artículo 28.B.
[180] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 9.
[181] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 9.
[182] Documento identificado con el consecutivo “FAC-S-2026-007839-CE”, aportado por la FAC en sede de revisión, p. 9.
[183] Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-360 de 2024.
[184] Edith Stein, Die Frau: ihre Aufgabe nach Natur und Gnade (Freiburg: Herder, 1959).
[185] Expediente digital, documento “Solicitud expediente T-11.429.015.pdf”
[186] Documento “**FAC-S-2026-011289-CE**”.
[187] Ley 1621 de 2013, artículos 33 y 36.
[188] Expediente digital, documento “06Auto_del_25_de_febrero_de_2026_T-_11.429.015.pdf”
[189] Expediente digital, documento “06Oficio16Mar-26PoneDisposicion.pdf” y “FAC-E-2026-000554-PJ.pdf”.